Normalmente, las personas no sabemos valorar la ciudad en la
que vivimos. Nos dedicamos a hacer viajes, y con ellos miles de fotos, cada
calle, cada esquina.. Pero no nos paramos a mirar y a observar nuestra ciudad,
aquella que ve pasar nuestra vida.
Yo me puedo incluir en ese grupo de personas, que hasta hace
bien poco, no se paraban a mirar los edificios, las aceras, la composición de
as cales, la gente que pasa… En fin, todo.